Cuba denunció este jueves un nuevo paquete de sanciones estadounidenses que afecta a tres funcionarios y nueve empresas estatales, en medio de un endurecimiento de la política de bloqueo que se intensificó desde finales de enero bajo la administración Trump.
El canciller cubano Bruno Rodríguez responsabilizó al secretario de Estado estadounidense Marco Rubio de buscar deliberadamente perjudicar la economía de la isla. Según el funcionario, las medidas obstaculizan específicamente la importación de alimentos, medicinas y equipos médicos que adquieren empresas privadas cubanas.
Entre los sancionados figuran directivos del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), incluido su director Fernando González Llort. También fueron alcanzadas entidades vinculadas a la minería —como la empresa de níquel que lleva el nombre del Che Guevara—, la metalurgia y el comercio exterior.
Rodríguez cuestionó que las sanciones persigan al ICAP, organización que ha trabajado en solidaridad internacional, contrastando con lo que describe como una política exterior estadounidense de presión continua contra La Habana.
Desde fines de enero, Washington implementó un bloqueo petrolero, sanciones a empresas cubanas y amenazas contra empresas extranjeras que mantengan relaciones comerciales con entidades de la isla.




