El Comando Central del ejército estadounidense informó este lunes que completó una nueva jornada de bombardeos contra Irán, extendiendo a diez las noches consecutivas de operaciones militares en la región.
Según el CENTCOM, los ataques buscan disminuir las capacidades militares iraníes que se usan para atacar el comercio marítimo en el estrecho de Ormuz, una de las vías más críticas para el transporte de petróleo mundial.
Los enfrentamientos en el Medio Oriente han dejado un saldo de bajas estadounidenses. El Departamento de Defensa reportó durante el fin de semana la muerte de dos militares en una base de Jordania, y hallaron restos sin identificar en el sitio donde desapareció un tercer uniformado. En Irak, otro soldado murió al intentar desactivar municiones de un dron iraní derribado.
Según funcionarios estadounidenses, cerca de cien militares resultaron heridos por ataques aéreos iraníes desde el 7 de julio contra bases en la región. El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, precisó que el 96% de los lesionados ya se reincorporó al servicio, la mayoría con conmociones cerebrales leves.




