Estados Unidos llevó a cabo una operación de bombardeo contra objetivos militares en Irán la madrugada del jueves, en represalia por un ataque con misiles que Teherán había lanzado el martes anterior.
Los ataques comenzaron a las 20 horas del miércoles (00:00 GMT del jueves) y fueron calificados por el Comando Central estadounidense (CENTCOM) como una respuesta contundente a los intentos de ataque iraní contra fuerzas desplegadas en Medio Oriente.
La campaña aérea alcanzó decenas de objetivos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, incluyendo centros de control militar, depósitos de misiles y drones, sistemas de vigilancia, defensas costeras y capacidades navales.
El martes previo, fuerzas de la Guardia Revolucionaria Islámica habían disparado múltiples misiles balísticos desde Irán. Según informó CENTCOM, todos fueron interceptados exitosamente.
La operación forma parte de un esfuerzo más amplio por neutralizar las amenazas que representan Irán y sus aliados para las tropas estadounidenses, el comercio marítimo global y los países del Golfo Pérsico.
Actualmente, más de 50.000 militares estadounidenses están desplegados en Medio Oriente.




