El rey Carlos III zanjó el debate con una comunicación oficial: el príncipe Enrique y Meghan Markle seguirán siendo considerados ciudadanos particulares, sin los privilegios ni el tratamiento reservado a miembros activos de la familia real británica.
La declaración llegó a través de una carta del lord chambelán en nombre del monarca y busca aclarar la posición de la pareja tras su regreso a Inglaterra en agosto, después de cuatro años viviendo en California con sus dos hijos.
¿Qué cambia para ellos? El documento especifica que Enrique y Meghan no podrán usar el título de alteza real. La misiva recuerda que en 2020 ambos renunciaron a sus funciones de representación de la corona, lo que los alejó de las responsabilidades y protecciones de los miembros en activo.
Sin embargo, la carta también reconoce que esta situación les brinda independencia económica y privacidad, aspectos que la pareja priorizó en su salida de la familia real hace cuatro años en medio de una disputa pública.
Su actividad solidaria será privada. Respecto a su participación en organizaciones benéficas, la corona aclaró que se tratará de tareas personales realizadas a título privado, no como representantes de la monarquía.
Según reportes británicos, Enrique y Meghan se instalaron en los Cotswolds, una zona próspera de Inglaterra, y ya inscribieron a sus hijos Archie y Lilibet en nuevas escuelas.




