El Comando Central de Estados Unidos confirmó que sus fuerzas completaron una nueva oleada de bombardeos contra Irán la mañana del miércoles. Según reportes del gobierno iraní, la ofensiva dejó un saldo de más de 30 civiles fallecidos y 260 heridos.
Los ataques aéreos se concentraron en el sur de Irán. Las fuerzas estadounidenses utilizaron municiones de precisión dirigidas contra sistemas de defensa costera e instalaciones de lanzamiento de misiles en la isla de Tumb Mayor durante aproximadamente 90 minutos.
La portavoz del gobierno iraní, Fatemeh Mohajerani, confirmó las bajas civiles tras los bombardeos. Un funcionario del Ministerio de Salud iraní precisó que el número de heridos superaba los 260.
Estados Unidos justificó la operación argumentando que busca debilitar las capacidades militares iraníes que han sido usadas para atacar el tráfico comercial en el estrecho de Ormuz. Además, informó que ha detenido dos buques mercantes que intentaban evadir un bloqueo naval recientemente restablecido contra puertos iraníes.
Los ataques de esta semana son parte de una escalada de tensiones. El martes pasado, el ejército estadounidense ya había bombardeado decenas de objetivos militares, incluyendo bases de drones y sistemas de defensa costera, en operaciones que duraron siete horas.




