El Comando Central estadounidense continúa con una campaña de ataques aéreos sin precedentes contra objetivos militares en Irán. Durante la duodécima noche consecutiva, fuerzas de EE.UU. golpearon instalaciones portuarias, depósitos de misiles, almacenes de drones, puestos de vigilancia costera y sistemas de defensa aérea.
El objetivo declarado es debilitar la capacidad iraní para lanzar ataques contra buques mercantes y civiles en aguas internacionales. Solo en julio, el Pentágono ha golpeado decenas de emplazamientos militares terrestres además de intensificar un bloqueo marítimo contra puertos iraníes.
Hasta el momento, el CENTCOM reportó que desvió nueve barcos mercantes e inmovilizó uno más para evitar que entraran o salieran de territorio iraniano. La operación involucra a más de 50.000 militares estadounidenses desplegados en toda la región de Medio Oriente, en lo que las autoridades describen como máxima alerta operativa.




