La administración de Donald Trump autorizó el regreso escalonado de personal diplomático que había sido evacuado durante la escalada de tensiones con Irán. Algunos funcionarios podrían reiniciar sus tareas en embajadas de la región esta misma semana.
Según documentos internos del Departamento de Estado y declaraciones de funcionarios estadounidenses, el refuerzo de personal se realizará de forma gradual en ocho misiones diplomáticas: Israel, Líbano, Arabia Saudita, Qatar, Jordania, Omán, Irak y Kuwait. La prioridad inicial será el regreso a la embajada en Líbano, aunque sin completar el plantel original.
El retorno será parcial. Las embajadas en Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Qatar y Líbano funcionarán con el 85 por ciento del personal, mientras que las de Irak, Kuwait y Bahréin operarán con apenas el 75 por ciento. Además, en los países del Golfo y Líbano se mantienen restricciones para que los diplomáticos lleven a sus familias.
La maniobra ocurre en medio de un clima de incertidumbre. Washington mantiene advertencias de nuevas sanciones económicas contra Irán tras el fracaso de negociaciones bilaterales. A pesar del conflicto latente, el enfoque sugiere que la administración Trump no anticipa una confrontación a gran escala en el corto plazo, aunque mantiene una presencia diplomática reforzada como medida de precaución.




