El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, presentó los avances de su estrategia de seguridad enfocada en desmantelar la estructura económica de las organizaciones criminales que dominan ciudades como Guayaquil.
Entre enero y mayo de 2026, el país sudamericano registró 3.485 homicidios intencionales, una cifra menor a los 4.085 del mismo período del año anterior. Esa reducción del 15% marca un quiebre en la escalada de violencia que ha azotado la región.
El plan de seguridad integral 2025-2029, implementado mediante decreto ejecutivo el 14 de julio, incluye una novedad institucional: tribunales militares especializados para juzgar actuaciones de las fuerzas de seguridad. Noboa justificó la medida como protección legal para uniformados que actúen dentro de las normas, aseguró que no habrá impunidad ante abusos y mencionó que otros países latinoamericanos cuentan con sistemas similares.
Aunque la tendencia en cifras es alentadora, Guayaquil y otros centros urbanos continúan siendo epicentros de disputa territorial entre bandas del narcotráfico y contrabando.




