Las primarias de Florida dejaron definidos los candidatos que se medirán en noviembre por la gobernación del estado. El republicano Byron Donalds arrasó en su sector con casi el 48% de los votos, superando ampliamente al candidato ultraderechista James Fishback, quien quedó con el 25%.
El triunfo de Donalds se interpreta como un rechazo al gobernador saliente Ron DeSantis, quien evitó respaldar públicamente a cualquier candidato e incluso cuestionó el desempeño de sus potenciales sucesores. Donalds, en cambio, contó con el apoyo del expresidente Donald Trump y de la mayoría de la dirigencia republicana local, lo que le dio una ventaja decisiva frente a otros contendientes como el vicegobernador Jay Collins y el exlegislador Paul Renner.
En las primarias demócratas, David Jolly se impuso con el 61% de los votos, dejando muy atrás a Dayna Marie Foster. Jolly, quien abandonó el Partido Republicano en 2018 tras dos mandatos federales, se ha posicionado como crítico de Trump en los medios de comunicación. En su carrera ha modificado su postura sobre cuestiones como el acceso al aborto y la regulación de armas.
Un resultado sorpresivo en el Senado
Uno de los giros más inesperados de estas primarias fue la victoria de Angie Nixon, afiliada a los Socialistas Democráticos de América, quien derrotó al exoficial militar Alex Vindman en la contienda demócrata por una banca en el Senado. Vindman contaba con el respaldo de la dirigencia demócrata nacional y recaudó más de 16 veces el presupuesto de Nixon.
En noviembre, Nixon enfrentará a la senadora republicana Ashley Moody por los dos años restantes del mandato de Marco Rubio en el Senado federal.
Derrotas para Trump en la Cámara de Representantes
No todos los candidatos respaldados por Trump tuvieron suerte. El representante Cory Mills, republicano por Florida cuya campaña fue marcada por polémicas, perdió su reelección. También fracasó Catalina Lauf, quien aspiraba al escaño que dejará vacante Donalds al competir por la gobernación.




