El presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, estuvo en la despedida de Lionel Messi con la selección argentina y no ocultó su emoción tras el partido en el que Argentina goleó a Benín 3-0.
Después del encuentro, Domínguez habló sobre lo que significa el rosarino para el fútbol sudamericano: "Para el fútbol mundial es el mejor de todos los tiempos, para Sudamérica es un orgullo y para la Argentina es bueno".
El dirigente destacó la consistencia de Messi a lo largo de su carrera con la camiseta albiceleste. "Su actitud nunca se negoció. Pasó momentos difíciles con la Selección, pero él continuó", afirmó, señalando que conquistó dos Copas América, la Finalissima y la Copa del Mundo.
En cuanto a un posible futuro en la Copa Libertadores, Domínguez expresó su deseo: "No hay nada que se le equipare" a esa competencia, y confesó que "si fuese presidente de un club haría todo lo posible para traerlo".
También se refirió a la posibilidad de que Messi cierre su carrera en Newell's, el club del que es hincha: "Por qué no, depende del presidente. Su corazón está ahí".
Domínguez admitió haberse emocionado durante la despedida: "Soy blando, claro que eché lágrimas. Por lo que vi, por lo que recuerdo, por lo que significa, por haber sido un privilegiado de haberlo visto jugar. Somos una generación privilegiada".




