El economista Fausto Spotorno analiza un escenario económico con el 2027 a la vista, marcado por tensiones cambiarias, pero con una diferencia respecto a ciclos anteriores: la oferta de dólares crecerá por exportaciones, no por deuda.
Spotorno señala que los inversores privados podrían demandar alrededor de US$30.000 millones en dólares durante 2025, una cifra histórica. Sin embargo, advierte que parte de esos fondos retorna al país para invertirse en obligaciones de empresas argentinas, lo que relativiza la presión neta sobre la moneda.
La incertidumbre electoral tenderá a inclinar a las personas hacia activos dolarizados, una tendencia recurrente en años de elecciones generales. Pero el contexto internacional también juega: las altas tasas globales atraen fondos hacia instrumentos en dólares, independientemente de la política local.
El cuello de botella del crecimiento
Más allá de la moneda, Spotorno identifica un problema estructural. La desaceleración económica no responde solo a las medidas de estabilización: existe un límite en la capacidad productiva del país. Para salir de ese techo, dice, será imprescindible aumentar la inversión y transformar la recuperación transitoria en crecimiento sostenible.
En cuanto al frente cambiario, el economista rechaza la idea de que el Gobierno "elige" el tipo de cambio. El mercado lo define. Con un flujo exportador predecible, la apreciación de la moneda responde a fundamentales reales, no a decisiones arbitrarias de la autoridad.




