Docentes y no docentes de las universidades públicas de todo el país inician este miércoles un nuevo paro de tres días para presionar por la aplicación inmediata de la Ley de Financiamiento Universitario y exigir una recomposición salarial del 33,4%.
La medida fue votada por las dos principales federaciones docentes, CONADU y CONADU Histórica, y se suma a una serie de acciones de lucha coordinadas por múltiples sindicatos universitarios, incluyendo desde paros de 24 horas en diferentes sedes hasta actividades de visibilidad pública.
El gobierno no responde
Laura Carboni, secretaria general de la Asociación Gremial Docente de la UBA, confirmó que hasta ahora ningún funcionario del Gobierno se ha puesto en contacto con los representantes gremiales. Los sindicatos tampoco han registrado aumentos salariales más allá del 3% adicional previsto para octubre.
Carboni señaló que hace una semana el juez federal Diego Martín Cormick intimó al Gobierno a pagar de manera integral una cautelar por el no cumplimiento de la ley, con plazo hasta el 30 de septiembre. Según la gremialista, la administración no respondió a la orden y circularon rumores sobre una posible apelación, aunque formalmente aún no ha sido presentada. De no cumplirse, las multas por incumplimiento comenzarán a acumularse.
Acciones de visibilidad
La Facultad de Ciencias Económicas de la UBA abrirá sus puertas de 9 a 19 horas como parte del reclamo, con asesoramiento para emprendedores, análisis de recibos de sueldo, orientación fiscal y propuestas culturales. Este jueves habrá además un abrazo simbólico en la Facultad de Medicina.
La disputa por la aplicación de la ley de financiamiento se remonta a finales del año pasado, cuando el Consejo Interuniversitario Nacional presentó acciones de amparo después de que el Poder Ejecutivo argumentara falta de fondos para implementarla.




