El sobreendeudamiento familiar es una crisis que alcanza a 20 millones de argentinos, de los cuales cerca de 7 millones están en situación de mora o cesación de pagos. Esa cifra fue el punto de partida para que legisladores del Frente Renovador planteen soluciones concretas durante un conversatorio en la Legislatura bonaerense.
El diputado nacional Guillermo Michel fue directo: "El Gobierno cuando dice que el sobreendeudamiento familiar es un problema entre privados está mintiendo con un rasgo de cinismo muy importante". Michel señaló que mientras congela salarios y jubilaciones, desregula los topes a las tasas de interés a través del decreto 70/2023.
Su propuesta incluye cuatro ejes: usar Fondos de Garantía para refinanciar deudas de hasta 1,5 millones de pesos a tasa razonable; auditar cómo las billeteras digitales hacen scoring con datos de redes sociales; suspender débitos automáticos sobre subsidios; y crear un sistema público de pagos como el PIX brasileño. "No queremos refinanciar al que se compró un auto o una casa, sino al que se endeudó para comer", aclaró.
En Buenos Aires, la situación no es mejor. La legisladora bonaerense Sofía Vannelli reveló que el 91,7% de los hogares mantiene al menos una deuda activa y que la deuda bancaria típica pasó de 1,5 a 3,5 salarios promedio en apenas tres años, destinada a alimentos, alquiler, tarifas y medicamentos.
Vannelli también denunció el acoso de cobradores: las denuncias por cobranza abusiva en la Provincia pasaron de 393 a 1.237 en poco tiempo. Su propuesta busca modificar la ley de Consumidores para incorporar crédito responsable, una ficha estandarizada y un mínimo vital protegido.
En la Ciudad, el legislador Francisco Caporiccio describió una novela generacional: muchos jóvenes conocen primero una deuda o un préstamo de una fintech antes de tener un trabajo estable. La Legislatura porteña aprobó un proyecto de desendeudamiento familiar con líneas de crédito del Banco Ciudad y bancos privados.




