La Corte Suprema de Justicia resolvió que la Justicia federal investigue al empresario Matías Garfunkel por el manejo de obras de arte que debía custodiar bajo orden judicial.
El caso surge de una denuncia presentada por el abogado Adolfo Alejandro Verra, quien afirma que su ex cliente dispuso libremente de bienes que sólo debería haber guardado. Según la investigación, Garfunkel presentó licencias de exportación ante los tribunales penales y se declaró poseedor legítimo de las obras, cuando en realidad era depositario designado por orden de un juez civil.
El origen del conflicto está en un reclamo de Verra contra Garfunkel por honorarios profesionales ligados a un divorcio. Durante ese juicio civil, se embargaron obras de arte y el propio Garfunkel fue designado como custodio de esos bienes. Verra entonces denunció penalmente que su ex cliente incumplió esa obligación.
El expediente pasó por varios juzgados hasta que la Corte Suprema definió que corresponde investigarlo en la Justicia federal, porque los hechos habrían afectado al Estado Nacional a través del Ministerio de Cultura.




