El presidente surcoreano Lee Jae-myung advirtió que su país tomará medidas adicionales contra Ucrania si no reconoce un acuerdo de confidencialidad sobre el traslado de dos soldados norcoreanos capturados durante el conflicto.
Según Lee, fue la propia Ucrania la que pidió mantener el tema en secreto y ambas naciones acordaron no hacerlo público. Sin embargo, Kiev rompió unilateralmente ese acuerdo al revelar el traslado de los prisioneros, denunció el mandatario.
Cuando Seúl expresó su descontento, Ucrania negó que existiera pacto alguno, lo que Lee consideró como una falta de respeto que hacía quedar en evidencia a su gobierno ante la opinión pública.
Seúl exigió que Kiev reconozca el acuerdo y ofrezca una disculpa pública, pero en su lugar recibió referencias a una posible guerra inminente entre las dos Coreas, acusando a Ucrania de intentar provocar un enfrentamiento en la península.
"Expresamos nuestra seria decepción hacia Ucrania", manifestó Lee, quien sostuvo que continuar negando los hechos sin ofrecer excusas públicas llevará a sanciones adicionales. "Se trata de una cuestión que afecta al prestigio de nuestros ciudadanos y del Estado", concluyó.
Paralelamente, desde Pyongyang también hubo un fuerte mensaje. Kim Yo Jong, funcionaria de alto rango del régimen norcoreano, calificó de "farsa creada por Seúl" la explosión de una mina en la frontera que hirió a tres soldados surcoreanos hace días, y pidió que el Sur detenga sus acusaciones infundadas.




