El Índice de Confianza del Consumidor registró en julio su peor desempeño en meses: bajó 12,3% respecto a julio del año anterior y 4,78% comparado con junio. Según datos de la Universidad Torcuato Di Tella, desde su pico de enero de 2025 acumula una contracción de 14,16%.
La caída se sintió en todas las regiones del país. El Gran Buenos Aires fue el más golpeado con una baja de 6,35%, seguido por la Ciudad de Buenos Aires con 6,24%, mientras que el Interior registró una disminución de 1,68%.
Lo más preocupante: los hogares de menores ingresos fueron los más afectados. Quienes ganan menos bajaron su confianza un 11,47%, muy por encima del 1,45% de caída en familias de ingresos altos. La brecha es evidente: los hogares de mayores recursos marcan 43,45 puntos en el índice, mientras que los de bajos ingresos apenas alcanzan 35,99.
En cuanto a qué explicó la caída, la situación macroeconómica fue el factor que más pesó, con un retroceso de 8,49% mensual. Las expectativas sobre el futuro mostraron la caída más pronunciada con 7,19%, lo que sugiere que los consumidores ven un panorama económico complicado adelante.
La compra de bienes durables e inmuebles también se resintió, con una variación negativa de 0,48%, reflejo de que las familias están postergando decisiones de consumo.
La encuesta se realizó entre el 2 y el 16 de julio sobre mil casos en centros urbanos. A pesar de las caídas mensuales, el índice sigue 14,24% por encima del mínimo que tocó en enero de 2024.




