Autoridades españolas detuvieron a cuatro inmigrantes procedentes de Marruecos después de lanzar piedras contra una patrulla militar en Ceuta. Durante el incidente, uno de los soldados resultó herido cuando fue perseguido por los agresores.
Se trata del segundo episodio violento de similares características registrado en la ciudad autónoma ubicada en el norte de África. Hace poco tiempo, doce inmigrantes marroquíes fueron arrestados por atacar un vehículo militar e herir a otro militar; once de ellos fueron expulsados hacia Marruecos conforme reportaron medios locales.
Tanto la administración de Ceuta como el Gobierno central rechazaron estos actos de violencia. El Partido Popular, principal fuerza de oposición en España, atribuyó los incidentes a lo que calificó como gestión irresponsable del Ejecutivo.
Durante su intervención en el Congreso de los Diputados, el ministro del Interior español Fernando Grande-Marlaska reafirmó que continuarán devolviendo a Marruecos a los migrantes que no reúnan requisitos para solicitar asilo. "Llamo a la calma y a un cese de cualquier tipo de violencia", indicó el funcionario, refiriéndose a los desafíos que enfrenta el territorio español de 18,5 km² ubicado en territorio africano.




