El médico que examinó a Victoria Cantero, la joven acusada de matar a puñaladas a su novio en Resistencia, Chaco, reveló detalles sobre las lesiones que presentaba el día de los hechos.
El profesional la revisó el 2 de agosto —el mismo día en que murió Julián Álvarez Guardia, de 29 años— y encontró marcas en la espalda, brazos y rodillas. Sin embargo, aclaró un punto clave: el tipo de lesiones observadas no es compatible con una agresión violenta.
Según los registros de la pericia, Cantero tenía irritación y raspones en la espalda superior y eritema en el lado derecho. También se detectó un hematoma en el brazo izquierdo y un raspón en el codo derecho. Las rodillas mostraban enrojecimiento.
El médico explicó ante la fiscal Ana González de Pacce que las lesiones presentaban "varias horas de evolución" y fueron producidas por traumatismos, pero subrayó: "Uno puede apoyarse o golpearse solo".
Lo más relevante de su testimonio fue la evaluación sobre una posible maniobra defensiva. El profesional consideró que las marcas parecían más consistentes con "un agarre o empujón" que con una agresión, y sostuvo que si hubiera habido una pelea violenta, las lesiones serían más graves y estarían en otras partes del cuerpo.
La pericia también desmiintió la versión inicial de familiares de Cantero, que mencionaban un sangrado nasal. "No observé lesiones en la nariz", afirmó el médico.
Álvarez Guardia recibió una herida punzante en el cuello que derivó en un shock hipovolémico. La investigación continúa para reconstruir los hechos previos al fallecimiento.




