La Ciudad de Buenos Aires inició la formación de los primeros 120 aspirantes a integrar su nuevo Servicio Penitenciario y de Reintegración Social. Los estudiantes comenzaron sus clases en el Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP) a través de una tecnicatura especializada que los preparará para custodiar a detenidos en las alcaidías porteñas.
Los ingresantes, hombres y mujeres de entre 18 y 29 años, completarán un programa de dos años. El primer año funcionará en régimen de internado, permitiendo que los cadetes egresen como oficiales penitenciarios. Durante el segundo año, asistirán una vez por semana para completar la formación.
Se trata de un cambio estructural para la Ciudad: por primera vez Buenos Aires contará con una fuerza penitenciaria propia, profesional y moderna. Hasta ahora, la custodia de detenidos locales dependía de otras jurisdicciones. La Legislatura aprobó la ley 6.923 en noviembre pasado, estableciendo este nuevo organismo como parte de la búsqueda de mayor autonomía en seguridad.
La formación combina teoría y práctica, incluyendo custodia y prevención de riesgos, derechos humanos, mediación de conflictos, comunicación y desescalada. También prepara a los agentes sobre el uso proporcional de la fuerza y la reintegración social de las personas privadas de libertad.
Para postularse, los aspirantes debieron completar la educación secundaria y superar todas las etapas del proceso de selección. El ISSP, donde también se capacitan policías de la Ciudad y bomberos, se destaca como uno de los mejores institutos de seguridad de la región.
El nuevo sistema penitenciario incluye la construcción de una Alcaidía Central en Villa Soldati, donde funcionará la infraestructura principal de custodia en la Ciudad.




