La Corte Suprema de Brasil autorizó a la policía investigar a Fábio Luís Lula da Silva —conocido como "Lulinha"— por presunto tráfico de influencias. La decisión fue firmada por el juez André Mendonça y llega en momentos clave de la política brasileña.
Según el diario Folha de S.Paulo, la pesquisa busca establecer si el hijo del presidente actuó para favorecer a un lobista en gestiones ante el Ministerio de Salud relacionadas con la comercialización de cannabis medicinal. El empresario investigado permanece en prisión desde septiembre, señalado como figura central en un fraude millonario a jubilados.
El escándalo tiene antecedentes: en abril del año pasado estalló un caso de corrupción que llevó a la destitución del ministro de Previsión Social y del presidente del Instituto Nacional de Seguridad Social. Ahora, "Lulinha" enfrenta además una investigación del Congreso desde febrero por sospechas de ser "socio oculto" en emprendimientos financiados con fondos desviados del mismo esquema.
El timing es político: Lula será proclamado oficialmente candidato a la reelección este domingo en San Pablo, a solo tres días del anuncio de la investigación. El presidente, de 80 años, enfrentará en octubre a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, actualmente preso por su participación en un intento de golpe de Estado.
Cuando se conoció la decisión del magistrado, Lula afirmó en una entrevista con el podcast Inteligencia Ltda: "Si acusan a mi hijo de algo, recibirá el mismo trato que cualquier otro hijo. No tendrá privilegios. Jamás le pediría a un policía ni a un juez que no hicieran lo correcto".




