Más de 70 incendios forestales arrasaron este viernes distintas zonas de Grecia, alimentados por ráfagas de viento que alcanzaron los 150 kilómetros por hora. Las autoridades ordenaron la evacuación de cientos de personas, incluyendo turistas, obligadas a abandonar sus hogares por vía marítima.
El fuego más crítico se registró en Beocia, en el centro del país, donde las llamas avanzaron desde el pueblo de Xironomi hacia la localidad costera de Agios Vasileios. La propagación fue tan rápida que cortó los accesos terrestres: 254 residentes y visitantes debieron ser trasladados por mar, según reportó la emisora nacional griega ERT.
El Servicio Meteorológico Nacional Helénico confirmó que los vientos alcanzaron fuerza 9 en la escala de Beaufort, con rachas extremas en varias regiones. Los bomberos señalaron que la combinación de vientos fuertes y geografía accidentada dificulta enormemente las tareas de extinción.
El impacto también llegó a los transportes: se suspendieron servicios de transbordador desde los puertos de Rafina y Lavrio hacia las islas del Egeo, y se cerraron sectores de carreteras importantes en occidente de Atenas tras un gran incendio en el monte Poikilo.




