La Justicia Electoral de Brasil tomó una decisión inédita: extendió hasta las 19 horas el cierre de las mesas de votación en todo el país, otorgando dos horas adicionales a los ciudadanos para emitir su voto.
El Supremo Tribunal Federal, a través del ministro Cristiano Zanin, autorizó la medida tras recibir pedidos de urgencia de los equipos de campaña de los dos principales candidatos presidenciales: Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro.
La extensión responde a problemas concretos que afectaron la jornada. El equipo de Lula denunció falta de transporte público en ciudades importantes como Salvador y São Paulo, lo que impidió que muchas personas llegaran a los centros de votación. Por su lado, la campaña de Bolsonaro solicitó la prórroga en varios municipios debido a que las lluvias complicaron el acceso de los electores en estados como Paraná y Santa Catarina.
El conteo de votos, que había comenzado a las 17 horas, fue suspendido para permitir que toda la población habilitada tenga oportunidad de votar antes del cierre definitivo.




