El Gobierno brasileño aprobó un plan de financiamiento por 13.500 millones de reales (aproximadamente 2.620 millones de dólares) destinado a empresas que enfrentan las consecuencias de las nuevas medidas arancelarias estadounidenses y de la inestabilidad en mercados internacionales.
La iniciativa, que forma parte de la tercera etapa del programa Brasil Soberano, distribuirá los fondos en tres líneas principales. Cinco mil millones de reales irán a exportadores y proveedores afectados directamente por los aranceles estadounidenses, mientras que otros 3.500 millones financiarán empresas con negocios en el Golfo Pérsico, una región impactada por conflictos geopolíticos.
Los 5.000 millones restantes se asignarán a sectores considerados estratégicos para la economía local: fertilizantes, minerales críticos y ramas industriales relevantes para las exportaciones.
Las empresas podrán usar estos créditos para capital de trabajo, compra de maquinaria, expansión de capacidad productiva, innovación tecnológica y fortalecimiento de sus cadenas de suministro.
A esto se suma un aporte adicional de 5.000 millones de reales del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), llevando el monto total de esta etapa a 18.500 millones de reales (unos 3.590 millones de dólares).
La decisión ocurre mientras Brasil negocia con Estados Unidos para revertir las nuevas barreras comerciales, en un contexto de presiones sobre su comercio internacional.




