El ministro brasileño de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, Márcio Elias Rosa, rechazó esta semana los aranceles que Estados Unidos impuso hace poco a productos brasileños, calificándolos de ilegales y afirmando que el Gobierno trabaja para reducir el daño hasta fin de año.
La medida estadounidense ha intensificado las tensiones comerciales entre los dos países. Mientras Washington mantiene sus sobretasas, el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva sigue insistiendo en que las restricciones carecen de justificación y busca revertirlas mediante el diálogo directo.
Brasil ya activó su Ley de Reciprocidad Económica, un procedimiento que le permite evaluar contramedidas frente a decisiones unilaterales de otros países. Sin embargo, las autoridades brasileñas han dejado claro que la negociación sigue siendo su prioridad antes que implementar represalias.
El ministro propone una estrategia combinada: mantener conversaciones con Estados Unidos, apoyar a los sectores afectados y diversificar mercados para las exportaciones brasileñas. El objetivo es que estos pasos logren mitigar el impacto de los aranceles estadounidenses en los próximos meses, especialmente en las industrias que dependen fuertemente del mercado norteamericano.




