Después de perder 1 a 0 contra Vasco da Gama en la ida de las semifinales de la Copa Sudamericana, Boca tendrá que ganar en Brasil el próximo martes para mantener viva la esperanza de llegar a la final del torneo.
El técnico Rodolfo Arruabarrena reconoció que el equipo no anduvo bien en Buenos Aires, pero pidió confianza. "Una derrota no nos tiene que bajar los brazos. Faltan 90 minutos y somos Boca", dijo el entrenador, intentando inyectar ánimo en el plantel y en los hinchas.
La caída cortó una racha de 17 partidos sin perder. Arruabarrena admitió que el equipo estuvo acelerado y le costó encontrar ritmo durante el partido. Sobre las decisiones tácticas, explicó que incluyó a Williams Alarcón para reforzar el mediocampo con tres volantes, mientras que la apuesta por Enner Valencia en ataque buscaba aprovechar el juego aéreo.
Antes del viaje a Río de Janeiro, Boca jugará este fin de semana contra Talleres de Córdoba por el Clausura, un partido donde querrá sumar puntos para seguir en la pelea por la tabla anual.




