Un esquema de adulteración de recibos de haberes y viáticos operaba desde hace tres años en la Armada Argentina. La maniobra, que involucraba a unos 25 empleados entre oficiales y civiles, habría movido aproximadamente 1.600 millones de pesos.
El fraude funcionaba de una manera sistemática: alteraban los comprobantes de sueldo e incluían gastos ficticios en los viáticos de personal que realizaba viajes al exterior. Quienes participaban recibían suplementos salariales y debían devolver la mitad al departamento contable, dinero que se repartían entre los implicados. También pagaban a personas que ya no trabajaban en la institución.
Lo que frenó el esquema fue la decisión de al menos siete integrantes de la fuerza que se rehusaron a participar y llevaron el caso ante sus superiores. Fue el jefe del servicio contable quien finalmente se presentó ante la Justicia Federal.
Desde el Ministerio de Defensa confirmaron que detectaron "inconsistencias en las acreditaciones de sueldos" y radicaron la denuncia ante el Juzgado Federal Número 2 para que se investiguen los hechos. El ministerio enfatizó su política de "tolerancia cero" ante irregularidades en la administración de recursos públicos.




