El gobernador Rolando Figueroa consiguió que la Nación transfiera a la Provincia el control de más de 160 kilómetros de rutas nacionales estratégicas para el turismo y el comercio con Chile. La decisión se confirmó tras una reunión en Buenos Aires con el jefe de Gabinete nacional, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Luis Caputo.
Con este traspaso, Neuquén asume la administración, conservación y mantenimiento de tres corredores fundamentales: la Ruta Nacional 242 hasta el Paso Internacional Pino Hachado, la Ruta 40 en su tramo provincial, y la Ruta 231 hacia el Paso Cardenal Samoré. En total, 165,84 kilómetros que ahora dependerán del presupuesto provincial.
Figueroa planteó desde el inicio que el objetivo es mejorar las rutas y cobrar peaje a los camiones que ingresan por Argentina para eludir el pago en Chile. La Provincia estudiará esquemas de concesión privada para las inversiones de largo plazo, pero dejó clara su intención de recuperar dinero en esos cruces internacionales.
El anuncio llega tras la transferencia de competencias sobre otros corredores durante 2026, que ya permitió avances en los accesos a la capital neuquina. En agosto se presentó un plan integral de 175 millones de dólares que incluye la duplicación de la Autovía Norte y nuevas obras viales en Confluencia.
En paralelo, el gobierno nacional se comprometió a mantener los beneficios de la Zona Fría: el descuento del 50 por ciento en la tarifa de gas que beneficia a toda la Patagonia y a Neuquén. Santilli reforzó que "Zona Fría Patagónica es inalterable".




