El Gobierno argentino cuestionó este martes la decisión de Brasil de reducir su representación diplomática bilateral al nivel de encargados de negocios, calificándola como una acción que el país vecino adoptó sin consulta.
A través de un comunicado, la Cancillería a cargo de Pablo Quirno informó que el embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, fue notificado de la medida por el ministro de Relaciones Exteriores brasileño.
En su respuesta, Argentina expresó su "lamentación" por lo que describió como un aislamiento de Brasil "por cuestiones puramente ideológicas" y recordó que en años recientes hubo diferencias políticas cruzadas entre dirigentes de ambos países, pero que nunca respondió con medidas institucionales.
La Cancillería reafirmó que las relaciones entre Estados "deben responder a los intereses permanentes de sus pueblos y no quedar supeditadas a las necesidades políticas de los gobernantes de turno".
El Ejecutivo ratificó que la política exterior argentina continuará guiada exclusivamente por la defensa del interés nacional y la soberanía.




