Las exportaciones argentinas alcanzarán un nuevo récord histórico en 2026, superando los US$100.000 millones según proyecciones de la consultora LCG. Se trata de un crecimiento de US$16.600 millones respecto a 2025, que dejará atrás el pico anterior de US$88.846 millones registrado en 2022.
El superávit comercial también marcará record: se espera que termine por encima de US$20.000 millones, casi el doble de lo registrado en 2025. Esta sería la continuación de 32 meses consecutivos de saldos comerciales positivos.
Qué sectores traccionan el crecimiento
El incremento está distribuido entre los grandes rubros del comercio exterior. El maíz es el principal impulsor: sus ventas subirán más del 50% gracias a una cosecha proyectada de 44 millones de toneladas, aportando US$3.000 millones adicionales. El trigo, por su parte, crecerá cerca del 40%.
Las manufacturas de origen agropecuario representarán el 25% del crecimiento. El aceite de soja se incrementará un 34% hasta alcanzar US$8.500 millones, principalmente por el alza de precios internacionales.
En el sector energético, el petróleo crudo pasará de US$6.700 a más de US$9.000 millones. Este salto combina mayor volumen de envíos y precios internacionales casi 30% más altos, impulsados por las tensiones geopolíticas.
El litio es el gran protagonista entre los minerales: sus exportaciones darán un salto del 154%, pasando de US$842 millones a unos US$2.100 millones conforme maduran los proyectos mineros del país.
El desafío de mediano plazo
Los analistas de LCG advierten que el verdadero reto consistirá en traducir este auge exportador en mayor generación de empleo local. Por otro lado, las importaciones caerán en torno al 3% anual, arrastradas por la debilidad en consumo interno, actividad industrial e inversión.




