Un estudio de Unicef y Vital Strategies relevó que la región amazónica brasileña concentra los municipios donde niños y adolescentes enfrentan mayores riesgos ambientales. El diagnóstico se basa en 14 indicadores que miden desde calidad del aire hasta infraestructura escolar y eventos climáticos extremos.
El panorama es especialmente crítico en la región Norte: el 42% de sus municipios presenta diez o más indicadores clasificados como de alta prioridad, cifra que contrasta con el 6% tanto en el Nordeste como en el Centro-Oeste.
De las 30 ciudades más vulnerables del país, 24 están en la región Norte, cuatro en el Nordeste y dos en Mato Grosso. Los expertos atribuyen esta concentración a la deforestación acelerada, la falta de saneamiento básico y el aumento de fenómenos climáticos extremos que afectan simultáneamente grandes áreas amazónicas.
La contaminación del aire emerge como otro factor preocupante: el 94% de los municipios de la región Norte registra niveles de polución considerados de alta prioridad, principalmente por humo de incendios forestales. La exposición prolongada a estos contaminantes está vinculada a enfermedades respiratorias y problemas en el desarrollo pulmonar de menores.
El informe también señala que la expansión agrícola en estados como Pará y Mato Grosso, con altos índices de deforestación, no ha traído consigo mejoras equivalentes en la protección de la infancia frente a estos riesgos ambientales. El estudio busca orientar a gobiernos locales en la formulación de políticas de adaptación al cambio climático.




