Agustín Randazzo, un ciudadano argentino de 51 años que viajaba en el tren accidentado en Toledo, España, fue encontrado sin vida luego de una búsqueda coordinada por sus amigos.
El hombre se encontraba en el octavo vagón del Iryo, el más afectado en la colisión ocurrida hace días. Su desaparición había generado incertidumbre después de que reportes iniciales lo daban por asistido, pero luego no aparecía en registros oficiales de heridos ni fallecidos.
Con este hallazgo, suma dos argentinos confirmados muertos en la tragedia: además de Randazzo, había fallecido Ana Martina Conte Grand, una joven de 32 años oriunda de San Juan.
Roberto Piazza, diseñador y amigo de Randazzo, relató cómo se enteró del accidente: "Desde anoche me llama una amiga que tenemos en común, llorando, diciendo que había tenido ese accidente y que no lo podían encontrar en ningún lugar".
Piazza cuestionó la falta de información oficial: "En el momento del accidente lo atendieron al costado de las vías. Ahora figura con nombre y apellido pero desapareció. Se llevaron todos los cuerpos, los fallecidos y los heridos, y él no figura ni como fallecido ni como herido".
Randazzo residía en Madrid desde 2002 y trabajaba en el área de comunicaciones. Tras confirmarse el hallazgo de su cuerpo, Walter Vásquez, otro amigo, publicó un emotivo adiós en redes sociales: "Nos acaban de confirmar que encontraron el cuerpo de Agustín. Chau loco, hermosos recuerdos de muchas cenas juntos en Madrid".




