La investigación por enriquecimiento ilícito contra el ex jefe de Gabinete Manuel Adorni se torna más compleja. Un fiscal federal intimó al exfuncionario para que justifique una brecha patrimonial de casi $43 millones que sus ingresos lícitos no alcanzan a explicar.
Desde que el escándalo estalló por el viaje de su esposa Bettina Angeletti a Nueva York con la comitiva oficial, comenzaron a surgir inconsistencias en sus bienes y gastos. Ahora, el fiscal Gerardo Pollicita le plantea 20 preguntas específicas sobre el origen de sus fondos, sus propiedades y sus movimientos en dólares.
Los números son elocuentes: durante los casi tres años que Adorni estuvo en funciones pública —entre diciembre de 2023 y junio de 2026—, él y su grupo familiar percibieron ingresos declarados de $229.752.283,20. Sin embargo, sus gastos registrados ascendieron a $272.820.832,20. La diferencia: más de $43 millones sin justificación aparente.
A eso se suma un agujero en dólares: US$ 402.578,12 en efectivo que, según la Justicia, no tienen correlato en ingresos lícitos comprobados.
Las preguntas del fiscal apuntan a detalles concretos: el origen de los dólares en efectivo, la fuente de fondos para compras inmobiliarias en el Country Indio Cuá y en Miró 550, préstamos atribuidos a terceras personas que debe acreditar, y la procedencia del dinero destinado a reformas que costaron más de US$ 245.000.
Adorni tiene 15 días para responder. Su defensa podría solicitar prórroga, pero la presión sobre el exfuncionario se intensifica a medida que la documentación que la Justicia requiere se vuelve más exigente y específica.




