El proyecto de reforma salarial que impulsa el gobernador Leandro Zdero en Chaco enfrenta un nuevo frente de resistencia. La Intergremial Judicial rechazó que la Asociación de Magistrados haya respaldado la incorporación de secretarios a la iniciativa, argumentando que la medida no resuelve sus principales cuestionamientos.
El nudo del conflicto es lo que los sindicatos llaman desenganche: el riesgo de que ciertos cargos del Poder Judicial mejoren sus salarios sin que el beneficio llegue por igual a todo el personal. La Intergremial sostiene que la propuesta gubernamental rompe con la proporcionalidad de la Ley 468-A, que vincula los sueldos dentro de la judicatura chaqueña.
Según la reforma, se crearían beneficios especiales para determinados magistrados y un mecanismo para equiparar sus remuneraciones con promedios nacionales. Pero desde los gremios advierten que ese esquema privilegia a algunos mientras que el resto de los empleados judiciales quedaría fuera.
Los sindicatos también cuestionan cómo se elaboró el proyecto. Señalan que surgió en audiencias de la causa Alonso de Martina sin participación de sus representantes y que el tribunal ad hoc estaba integrado por los mismos magistrados que se beneficiarían de la medida.
La Intergremial reclamó que la reforma alcance a la totalidad del personal judicial y vinculó la independencia del Poder Judicial con garantías económicas para todos sus integrantes.




