La tensión en el conflicto yemení escaló este sábado con un intercambio de ataques entre hutíes y fuerzas del gobierno apoyadas por Arabia Saudita. Los rebeldes, controlados por Irán según la información oficial, bombardearon con drones y misiles la base militar de Sharurah, ubicada en el sur de Arabia Saudita, cerca de la frontera.
El ataque fue una represalia después de que fuerzas yemeníes bombardearan el puerto de Moca, donde los hutíes han consolidado posiciones estratégicas. Los rebeldes también reportaron ataques aéreos saudíes sobre el aeropuerto de la zona, en el marco de los combates por el control de este punto estratégico del país.
Los hutíes controlan ya Saná, la capital de Yemen, y han extendido su dominio hacia la costa, incluyendo Moca y el estrecho de Bab el Mandeb. Este corredor es clave para las rutas comerciales entre Asia y Europa, lo que le otorga importancia geopolítica regional. El grupo armado, apoyado por Irán, ha consolidado una presencia militar significativa en una de las zonas más conflictivas del planeta.
Según el portavoz militar hutí Yahya Saree, el grupo utilizó drones y misiles en el ataque a Sharurah. No se precisó la magnitud de los daños ni las bajas que haya dejado el bombardeo.




