Con la llegada del frío aumentan los contagios de virus respiratorios, y en las empresas donde muchos trabajadores pasan horas en espacios cerrados, las condiciones del ambiente se vuelven críticas para la salud. No es solo cuestión de vacunarse o mantener hábitos personales: el estado de las oficinas marca la diferencia.
Especialistas insisten en que la calidad del aire, la limpieza de los espacios y el mantenimiento de equipos son factores determinantes para reducir contagios. "Cuidar los espacios es, ante todo, cuidar a las personas", señala Pablo Cardozo, jefe de mantenimiento en Aramark Argentina, compañía especializada en servicios de instalaciones.
Cinco pasos concretos para oficinas más seguras:
Ventilar aunque haga frío. Aunque las temperaturas bajen, abrir ventanas varios minutos al día o favorecer la ventilación cruzada reduce la acumulación de partículas en el aire.
Revisar equipos de climatización. Filtros, ductos y sistemas de circulación requieren mantenimiento periódico. Un equipo en buenas condiciones mejora la eficiencia y la salud del ambiente.
Limpiar más los puntos de contacto. Picaportes, botones de ascensor, interruptores, pasamanos y mesas compartidas concentran virus. La desinfección frecuente durante el invierno es esencial.
Facilitar la higiene personal. Jabón, alcohol gel y toallas de papel en espacios comunes siguen siendo herramientas básicas. El lavado frecuente de manos y cubrirse al toser o estornudar son prácticas que el trabajo debe promover.
Revisar espacios de mayor concentración. Comedores, salas de reuniones y áreas de descanso reúnen a muchas personas. Evaluar regularmente su ventilación, limpieza y ocupación contribuye a reducir riesgos.




