El precio del crudo volvió a escalar en los mercados internacionales este lunes. El barril de Brent superó los 107 dólares, con una suba de 2,77% en las operaciones asiáticas, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) avanzó 2,27% hasta los 102,32 dólares.
El salto responde a nuevas tensiones en Medio Oriente. Arabia Saudita cerró temporalmente su principal oleoducto Este-Oeste después de un ataque con drones, la misma ruta que transporta alrededor de cuatro millones de barriles diarios. El conducto, de unos 1.200 kilómetros, es estratégico porque conecta pozos del este saudita con el puerto de Yanbu en el mar Rojo, evitando así el paso por el estrecho de Ormuz, donde los conflictos regionales tienen paralizado el comercio petrolero.
Una interrupción prolongada del oleoducto podría sacar del mercado el equivalente a aproximadamente el 4% del suministro mundial.
La preocupación también crece en el estrecho de Ormuz: este domingo, un buque fue alcanzado por un proyectil mientras navegaba por esa zona. El impacto provocó un incendio y obligó a evacuar a la tripulación.
Los operadores advierten que, aunque las reservas almacenadas en Yanbu podrían sostener las exportaciones por algunos días, una paralización extendida del oleoducto elevaría significativamente la presión sobre la disponibilidad de crudo a nivel mundial.
El impacto también se sintió en los mercados financieros: el principal índice bursátil saudita cedió 1,3%, mientras que las acciones de Saudi Aramco retrocedieron 1,6%.




