En julio, la comercialización de nafta y gasoil en estaciones de servicio de todo el país registró un nuevo retroceso. El volumen vendido alcanzó 1.368.722 metros cúbicos, un 6,4% menos que hace un año.
Este es el sexto mes consecutivo con caída interanual, lo que refleja la debilidad de la actividad económica general. Ambos tipos de combustible fueron afectados: las naftas bajaron un 7,4% (con mayor impacto en la variedad súper, -7,8%), mientras que el gasoil descendió un 5,1%.
Entre las grandes petroleras, YPF —que controla el 55,7% del mercado— registró una caída del 5,2%, la más importante desde febrero. Shell retrocedió 7,0% y Axion un 3,8%.
A nivel nacional, solo tres provincias evitaron la caída en julio: Neuquén (0,5%), La Pampa (0,7%) y Santiago del Estero (0,2%). En contraste, 21 jurisdicciones sufrieron bajas, siendo Tucumán la más golpeada con un descenso del 22,4%.
En el acumulado de los primeros siete meses del año, el volumen comercializado fue el menor desde 2021, con una caída del 2,1% respecto al mismo período del año anterior.




