La Cámara Federal de Casación Penal debe resolver en los próximos días si el ex juez federal de Rosario Marcelo Bailaque va a juicio oral. El magistrado enfrenta tres acusaciones por corrupción judicial y actualmente cumple prisión preventiva en su domicilio.
Los fiscales federales de Rosario solicitan que se lleve el caso a debate. En febrero pasado presentaron acusaciones formales contra Bailaque y pidieron 10 años de prisión para él, acusado de orquestar causas falsas para presionar a empresarios, aceptar sobornos a través de contratos simulados y blanquear dinero de origen delictivo.
La defensa de Bailaque logró frenar parcialmente el proceso al argumentar que una de las acusaciones —sobre extorsión a los empresarios Claudio Iglesias y Jorge Oneto— debería analizarse bajo otro procedimiento. El juez Aníbal Pineda suspendió la tramitación de esa parte del expediente a la espera de que la Corte Suprema se expida sobre un recurso presentado por la defensa.
Esta pausa afectó todo el caso. El Ministerio Público presentó un recurso de apelación argumentando que la suspensión fragmenta el juicio y favorece la estrategia de Bailaque para dilatar los tiempos. Pineda aceptó el recurso, así que ahora Casación deberá evaluar nuevamente si el proceso avanza o se mantiene paralizado.
El caso involucra a otros imputados, entre ellos Carlos Vaudagna, ex jefe de la AFIP Rosario, quien confesó su participación en los hechos de extorsión.




