La venta callejera sin autorización en Buenos Aires registró una caída pronunciada en julio: bajó 22,8% comparado con el mismo mes del año anterior, según datos de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios.
El relevamiento detectó 112 puestos de comercio informal durante ese mes. Aunque el balance anual es positivo en controles, respecto a junio hubo un repunte de 3,7% en este tipo de actividad.
La concentración es notable: 9 de cada 10 puestos se ubicaban en solo 10 cuadras, según el informe oficial. La calle Perú lidera de forma abrumadora con casi dos tercios del total —50% en la esquina de Perú al 0 y 16,6% en Perú al 100—. La avenida Corrientes ocupa cuatro de esas diez cuadras más críticas.
Alimentos y bebidas dominan las ventas informales, representando 68,4% del comercio detectado. Las artesanías quedan atrás con 20,5%, mientras que otros rubros como domésticos, construcción y ferretería apenas rondan el 2% cada uno.
Los puntos más complicados para el comercio de comida son la avenida Corrientes, mientras que la calle Perú concentra la mayoría de las ventas de artesanías. En estaciones y plazas, Once de Septiembre registra la mayor actividad de alimentos, y Constitución la de indumentaria y calzado.




