La justicia venezolana revocó los cargos de terrorismo, conspiración y traición a la patria contra el periodista Rory Branker, editor del portal La Patilla. El tribunal de terrorismo de segundo grado dio por cerrado el caso el 2 de octubre, eliminando todas las restricciones legales que lo mantenían bajo vigilancia.
Branker había cumplido casi un año en celdas estatales antes de obtener medidas alternativas a la prisión en febrero. Su caso generó alertas internacionales por la gravedad de los delitos imputados, que en Venezuela acarrean las penas máximas del sistema penal.
La decisión llega acompañada de otro cambio notable: los tribunales también cerraron hace dos días las causas contra los reporteros Luis López y Gabriel González, quienes enfrentaban acusaciones de incitación a la violencia e instigación al odio. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa confirmó públicamente los fallos.
Organismos de derechos humanos y gremios de prensa llevan años denunciando que Venezuela usa cargos de terrorismo como herramienta para silenciar periodistas. Aunque celebran estas absoluciones, advierten que la libertad de expresión sigue sometida a presión institucional constante.




