El delantero argentino Julián Álvarez salió a enfrentar la molestia de la hinchada del Atlético de Madrid después de los conflictivos intentos de trasferencia que marcaron el mercado de pases. En conferencia de prensa, el cordobés reconoció su error y pidió perdón.
"Quería disculparme con nuestra gente por mis palabras en el Mundial. La verdad que fueron una equivocación de mi parte, en las formas y en el momento", expresó Álvarez, quien había pedido públicamente ser vendido al Barcelona durante la competición internacional.
El ex River llegó a manifestar que un traspaso al club catalán era "lo mejor para los dos", pero el Atlético se negó a cederlo. Luego rechazaron ofertas del Real Madrid (150 millones de euros) y el Arsenal (igual monto), mientras que el club español fijaba su cláusula de salida en 500 millones.
A pesar del conflicto, Álvarez mostró empatía con la reacción de los hinchas: "Entiendo el enojo de la gente. Yo como hincha también me hubiera enojado". Además valoró el apoyo recibido en estas últimas semanas y se enfocó en el presente.
"Me tengo que enfocar en trabajar y seguir mejorando mi rendimiento junto a todo el equipo, a quien le quiero agradecer por el apoyo durante todo este tiempo", cerró el delantero, quien ya suma dos goles consecutivos tras superar una sequía de casi seis meses sin convertir en el conjunto madrileño.




