La presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, y la Organización de Naciones Unidas dieron inicio este miércoles a un plan de evaluación de los daños provocados por los sismos del 24 de junio, que dejaron más de 5.000 fallecidos y 190 edificios colapsados.
Durante 60 días, un equipo de expertos venezolanos y de organismos internacionales trabajará en las regiones más afectadas para evaluar nueve sectores socioeconómicos. El análisis también incluirá indicadores del impacto humano y macroeconómico, que servirán como base para definir estrategias de recuperación.
Rodríguez destacó la necesidad de que este plan vaya "más allá de un inventario de escombros" y se oriente hacia un desarrollo centrado en las personas. Por su parte, el coordinador residente de la ONU en Venezuela calificó la iniciativa como un paso decisivo para orientar la recuperación.
Los dos sismos, de magnitud 7,2 y 7,5, causaron daños físicos directos estimados en 37.000 millones de dólares, según cálculos de la ONU.




