La tragedia que golpeó a Nepal hace dos semanas dejó un saldo devastador: autoridades confirmaron que ya son más de 5.300 los desaparecidos tras el colapso de un glaciar y la avalancha de lodo ocurrida el 26 de agosto en la frontera con China. Entre los desaparecidos hay 587 turistas.
Hasta el momento se recuperaron 1.357 cadáveres, mientras que rescatistas lograron sacar con vida a 13.583 personas. La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres también reporta 6.827 heridos por la catástrofe.
En las operaciones de búsqueda y rescate participan más de 21.400 policías y militares. Pero la tragedia trasciende fronteras: se cuentan además 43 muertos en territorio chino y aproximadamente 550 desaparecidos en esa zona, más 3 fallecidos en India.
La infraestructura de la región quedó en ruinas. Reportes indican que 7.570 viviendas particulares y 48 edificios gubernamentales sufrieron daños, mientras que 11 escuelas fueron completamente destruidas y 7 más quedaron parcialmente dañadas. Además, 55 kilómetros de carreteras se destruyeron por completo y 37 puentes quedaron inutilizados.
En materia de asistencia internacional, China anunció el envío de un cuarto paquete de suministros de emergencia que incluye equipamiento y materiales para rescate. Por su parte, Médicos Sin Fronteras comunicó que no realizará una respuesta humanitaria tradicional en Nepal, considerando que las necesidades inmediatas ya están siendo atendidas y que los esfuerzos deben concentrarse en la reconstrucción de viviendas e infraestructuras.




