Las vacaciones de invierno dejaron números positivos en Argentina. 4,6 millones de personas viajaron por el país y gastaron US$1.412 millones, según datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
El movimiento turístico creció 5,9% respecto a 2025, aunque con resultados desiguales según la región. La estadía promedio fue de 4 días, con un gasto diario de $115.115 por persona.
La llegada de unos 400.000 turistas internacionales fue clave para compensar la baja en el turismo interno. Muchos extranjeros aprovecharon para visitar Argentina, posiblemente motivados por la repercusión mundial que dejó la selección nacional en el torneo.
Las ciudades de nieve y montaña fueron las grandes ganadoras. Bariloche lideró con ocupación cercana al 85%, seguida por Ushuaia, San Martín de los Andes, Villa La Angostura y Esquel. Mendoza, Córdoba, Salta y Jujuy también registraron buenos números gracias a su oferta cultural y gastronómica.
En otro extremo, la Costa Atlántica fue de los inviernos más débiles de los últimos años. Muchos argentinos que solían viajar a Mar del Plata o playas bonaerenses optaron por otras opciones o siguieron a la selección al exterior.
A la hora de elegir destino, el precio jugó un rol importante. Córdoba resultó el más accesible para una familia (US$3.420 la semana), mientras que Bariloche fue el más caro (US$4.859), principalmente por los costos de alojamiento en temporada alta.
Para CAME, la recuperación del turismo en 2026 es una buena noticia, aunque todavía hay margen: el volumen de viajeros sigue siendo 16,9% menor al récord de 2023.




