El ministro de Trabajo de Uruguay, Juan Castillo, planteó este martes la necesidad de garantizar igualdad de derechos entre trabajadores migrantes y nacionales, sin discriminación en los lugares de trabajo.
Durante una conferencia en Montevideo sobre migración, empleo y desarrollo en América Latina, Castillo enfatizó que los migrantes no deben competir en desigualdad de condiciones por oportunidades laborales. "Hablar de población migrante es hablar de nosotros mismos", afirmó, reconociendo la larga tradición migratoria de Uruguay.
El ministro respaldó el Pasaporte de Habilidades de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), un mecanismo que acredita experiencia y competencias de trabajadores para facilitar su reconocimiento en distintos países. Señaló que 15 naciones ya firmaron un protocolo común en Colombia para implementar esta herramienta, permitiendo que los migrantes lleguen con su historial laboral documentado y validado.
José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de la CEPAL, vinculó la incorporación de trabajadores jóvenes migrantes con los desafíos demográficos de Uruguay, donde el envejecimiento acelerado de la población presiona sobre la sostenibilidad de los sistemas de protección social.




