La Universidad Nacional de Rosario emitió un comunicado dirigido a la comunidad judía argentina luego de la proyección del documental La Gran Palestina en sus instalaciones. El rector Franco Bartolacci reconoció que la actividad "no contaba con autorización ni aval académico institucional" y comprometió una investigación interna para determinar responsabilidades.
El conflicto escaló después de que el presidente Javier Milei acusara a la institución de promover el terrorismo, tras confirmarse que el filme fue realizado en colaboración con el Movimiento de Resistencia Islámica, designación oficial del grupo Hamás. El subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, envió una "advertencia legal" al rector señalando que vincular a organizaciones incluidas en el Registro de Personas y Entidades vinculadas al Terrorismo (RePET) conlleva responsabilidades penales.
En su descargo, Bartolacci subrayó que la universidad defiende la libertad de expresión y la circulación de ideas, pero no puede respaldar acciones de organizaciones contrarias a sus principios. El comunicado fue distribuido también a Alejandro Álvarez y generó repercusiones en el ministerio de Capital Humano.
La Gran Palestina, dirigida por el cineasta mexicano Rafael Rangel, es la segunda parte de una trilogía sobre el conflicto en Gaza. Según Rangel, la obra se realizó mediante autogestión y colaboración a distancia con fotógrafos y periodistas locales, sin respaldo de productoras comerciales. Los ingresos de taquilla serían donados a organizaciones pro Palestina.




