Durante el fin de semana largo por el 17 de agosto, Neuquén cerró con un movimiento turístico que superó todas las expectativas. Más de 30 mil visitantes recorrieron la provincia, dejando un impacto económico estimado superior a los 40 mil millones de pesos en alojamientos, gastronomía, comercios y servicios regionales.
El fenómeno fue la demanda de último momento. El ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales había proyectado apenas un 35% de ocupación previa, pero las buenas condiciones de nieve y una agenda activa de eventos permitieron que los números prácticamente se duplicaran.
Caviahue fue el destino estrella, alcanzando el 90% de ocupación gracias a la Fiesta Provincial de la Nieve del 15 de agosto. Villa Pehuenia-Moquehue llegó al 70% con Pirrén, su festival invernal en Batea Mahuida. San Martín de los Andes, Villa La Angostura y la ciudad de Neuquén cerraron con un 65%, mientras que el norte de la provincia registró un 50%.
La combinación de nieve, eventos recreativos y actividades culturales fue clave. Además de las fiestas invernales, Villa La Angostura sumó propuestas como Rugby Xtreme y Sabores que Unen, ampliando las razones para que los visitantes eligieran alargar su estadía.
El resultado refuerza lo que los operadores turísticos de la región ya sabían: la nieve sigue siendo el motor principal durante el invierno patagónico. Para el sector privado y las economías locales, cada fin de semana largo de estas características representa circulación concreta de dinero en toda la cadena de servicios.




