El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, salió al contraataque este jueves contra quienes advierten sobre una posible escasez de municiones en el arsenal norteamericano. En un mensaje publicado en Truth Social, Trump calificó a esos críticos como "traidores" y aseguró que sus denuncias carecen de fundamento.
La polémica surge en medio de tensiones militares con Irán y las dudas que han expresado algunos analistas occidentales sobre el ritmo de consumo de armamento estadounidense. Según estimaciones del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, citadas por The Wall Street Journal, Washington habría utilizado aproximadamente la mitad de sus interceptores Patriot y THAAD, además de un tercio de sus misiles de largo alcance Tomahawk y JASSM.
La preocupación trascendió fronteras. En Europa, funcionarios cuestionan en privado hasta qué punto Estados Unidos estaría dispuesto a comprometer sus propios recursos ante una posible escalada con Rusia. En Asia, la reducción de ejercicios militares con Corea del Sur y el traslado de activos hacia Oriente Medio también generaron interrogantes sobre las prioridades de Washington.
Desde el Pentágono, el portavoz Sean Parnell rechazó categóricamente las acusaciones de escasez. Sostuvo que el Ejército estadounidense sigue siendo "la fuerza de combate más poderosa del mundo".
Trump también elogió a su secretario de Guerra, Pete Hegseth, por los ataques recientes contra Irán. "Les has dado una paliza de las buenas. Muy bien. Por cierto, vamos ganando esa batalla por goleada", expresó durante un evento con legisladores republicanos en la Casa Blanca. El mandatario aclaró que lo menciona porque "a la prensa le cuesta mucho admitirlo".




