El primer ministro británico Andy Burnham enfrenta críticas tras anunciar que su país proporcionará información confidencial a Ucrania para fabricar misiles de largo alcance tipo SCALP.
La decisión, comunicada durante la visita de Burnham a Kiev la semana pasada, implica que la empresa europea de defensa MBDA compartirá datos técnicos sobre componentes necesarios para producir estos armamentos. Esto permitiría al gobierno ucraniano fabricar los misiles en su propio territorio.
Un periodista británico confrontó al primer ministro sobre la medida durante su camino al Parlamento para su primera sesión de preguntas como jefe de Gobierno. El cronista cuestionó si Burnham había colocado a la población británica "en la línea de fuego" por Ucrania, además de reclamar transparencia sobre aumentos de impuestos y operaciones militares en Oriente Medio.
El Kremlin respondió con dureza, acusando al Reino Unido de participar activamente en el conflicto al "echar leña al fuego" y obstaculizar negociaciones de paz. Moscú ve el suministro de tecnología militar como una escalada directa de la participación británica en la guerra.
La medida refleja el compromiso de Londres con Ucrania, pero también genera tensión interna en Reino Unido sobre los riesgos de una implicación más profunda en el conflicto.




