Estudiantes logró una hazaña: eliminó a Flamengo en las semifinales de la Copa Libertadores y se metió en la final del torneo, algo que no lograba desde 2009. El entrenador Alexander Medina celebró el resultado y destacó que su equipo merecia avanzar por el desempeño en ambos partidos ante el rival brasileño.
En la conferencia posterior al partido, Medina enfatizó la dificultad que representa para los clubes argentinos competir y ganar en una copa continental dominada históricamente por equipos brasileños. Consideró que la clasificación fue "bien merecida" y expresó estar "muy feliz" con lo alcanzado.
El técnico reconoció que el encuentro se complicó cuando el volante Baltasar Rodríguez fue expulsado a los cinco minutos del segundo tiempo. A partir de ese momento, Estudiantes debió replegarse con un bloque defensivo bajo. Medina destacó el carácter mostrado por sus jugadores en esa adversidad, subrayando virtudes como "el corazón y el carácter" del equipo frente a un rival de la categoría de Flamengo.
La final se jugará el sábado 28 de noviembre en el estadio Centenario de Montevideo, Uruguay. Será la sexta final de Libertadores en la historia de Estudiantes. Medina cerró su análisis elogiando el trabajo colectivo del club: desde los dirigentes y el presidente Juan Sebastián Verón, hasta los empleados y la hinchada platense.




